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Consumo de luz: ¿aumenta en la segunda mitad del año?

En el hogar uno de los servicios más importantes es, junto con el de agua, la electricidad; y es que sin luz, no podríamos hacer nada: ya sea para cocinar, hacer las tareas domésticas, mantenernos iluminados en las noches, por mencionar algunos, la luz nos ayuda a tener una vida más cómoda.

Es por ello que, para su mantenimiento, se realice el cobro de una tarifa para poder gozar del servicio y esta, se va elevando en función del consumo de cada hogar. Muchas de estas tarifas suelen ser muy altas y resulta ser un quebradero de cabezas al momento de pagar.

Nueva llamada a la acción

Mucha gente suele asegurar que el consumo de luz aumenta de forma exponencial durante la segunda mitad del año, pero, ¿será esto cierto? En el siguiente artículo te diremos qué tan real puede ser esto.

Julio, agosto y el creciente calor

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Durante el mes de julio es cuando se presenta, con mayor fuerza, el calor del verano y con ello hay un aumento en el uso de un electrodoméstico que puede salvar a muchos de “morir” de calor.

Se trata del aire acondicionado, el cual puede ser un salvavidas para contrarrestar los duros efectos del calor veraniego, haciendo que el clima en el hogar sea mucho más fresco, principalmente en la zona norte y sur del país, pero ¿afecta directamente al consumo de electricidad su simple uso?

Para ello es necesario indagar acerca del consumo de un aire acondicionado. Normalmente este tipo de aparatos, pueden ser algo potentes, lo cual se traduce a una eficiencia en cuestión de refrescarnos, pero a un coste algo alto.

De acuerdo a Factorenergia, empresa especializada en regulación de energía, un aire acondicionado promedio tiene un consumo base de 2 kWh, ahora bien, si lo dejamos encendido un promedio de 6 horas al día, nos daría un consumo de 12 kWh por día y si esto lo multiplicamos (solo) por el mes de julio 12x31= 372 kWh.

Esto, de alguna forma sí podría verse reflejado en el recibo de luz, y si a eso le aumentamos nuestro consumo regular, confirma que cuando menos durante este mes, puede haber una variación en el consumo.

Septiembre y las fiestas patrias

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Supongamos que ya han pasado los calurosos meses de julio y agosto, hemos ocupado nuestros aires acondicionados y de vez en cuando, los prendemos cuando hay un día particularmente soleado en septiembre. Podríamos esperar que el consumo de luz baje y tal vez lo haga un poco.

Sin embargo, hay que tomar en cuenta que comienzan las fiestas patrias, y con éstas, podría haber nuevamente un pequeño despunte en los medidores de luz. Pero ¿cómo podría ser posible eso?

Para ello meditemos en las fechas más importantes de este mes, el 15 y 16 de septiembre, fechas en las cuales, en muchos hogares se realizan noches mexicanas y hay celebraciones; durante estas festividades se da mucho por preparar deliciosas cenas de gran volumen.

Pues bien, para poder preparar las cenas, es necesario ocupar distintos electrodomésticos, los cuales pueden ir desde licuadoras y parrillas eléctricas hasta hornos de gran tamaño, dependiendo el tipo de platillo que se tenga planeado hacer.

Además de los platillos que se han preparado, conviene tener en cuenta que durante estas fechas también vamos a hacer uso de nuestros equipos de audio, minicomponentes, bocinas y puede ser que también equipos de iluminación durante las fiestas o las pistas de baile.

Y por supuesto, no podemos estar haciendo todas estas actividades a oscuras, por lo cual es necesario tener una buena iluminación y esto lleva a tener bastantes focos encendidos durante un tiempo prolongado.

Así es que, después de los calores de julio y agosto, puede que el consumo de energía sea, si no igual que el de los anteriores meses, tal vez sea recomendable tener esto en cuenta durante las siguientes fechas.

Octubre, preparativos para Día de Muertos (¡y Halloween!)

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Finaliza septiembre, comienza octubre y con ello más fechas de las cuales podemos disfrutar un buen momento: Día de Muertos y de pasada también Halloween, que, aunque no lo parezca, también conllevan un pequeño gasto extra en el consumo de electricidad.

Muchas personas durante estas fechas, han tomado la costumbre de adornar sus hogares con motivo de estas fechas y recientemente se han puesto de moda una serie inflables con figuras muy monas de calaveras, brujas, parcas y demás personajes de temporada.

Gran parte de estos inflables funcionan con corriente eléctrica para alimentar los motores que le dan forma a las figuras y a veces, tienen integradas luces para que tengan un aspecto más vistoso y tierno.

Normalmente, estos adornos funcionan con turbinas eléctricas que tienen un consumo de 220 voltios, lo cual aparentemente no sería un consumo muy alto, sin embargo, si se dejan encendidos durante un promedio de 6 horas diarias, es muy viable que el consumo de electricidad se eleve un poco.

Eso, sin considerar otro tipo de adornos, que pueden ser luminiscentes en caso de estar en el jardín o en los techos, o para aquellos que son más apasionados, algún tipo de animatronico. Sin duda, tu hogar se puede ver más vistoso, como una casita del terror, solo que al final de la temporada puede llegar el verdadero terror, ¡en forma de un recibo de luz!

Noviembre: el frío y el retorno de los inflables

 

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A dos meses de que termine el año (incluso desde finales de octubre) las temperaturas van bajando. Sin embargo el clima en el hogar se va volviendo más cálido tanto literal como figurativamente; justo en el inicio de noviembre es cuando se realizan las fiestas de Halloween, en las cuales, también puede haber un consumo de luz algo elevado.

Durante las fiestas, se dejan prendidas las luces del hogar, además de las posibles decoraciones que aún se encuentren en la sala, el lobby o los techos de los hogares, nuevamente, los equipos de sonido y bocinas o altavoces serán ocupados para animar la fiesta.

Claro, eso si se celebra alguna fiesta de Halloween, si no es el caso, puede que el consumo se aminore un poco durante un breve periodo de tiempo, ya que, pasada la temporada de día de muertos, se desmontan los vistosos inflables.

Ahora bien, anteriormente se había mencionado que las temperaturas bajan, pues bueno, para contrarrestar esto, muchos recurren a un fuerte aliado: la calefacción o los termostatos, los cuales son un gran apoyo para poder lidiar con las frías temperaturas del exterior.

A pesar de ello, el uso de la calefacción es muy limitado, con esto nos referimos a que algunas calefacciones solo tienen la cobertura de un cuarto o una fracción menor a la de una habitación por lo que se requerirían varios para calentar la casa o que toda la familia se encuentre en la sección de la casa donde está la calefacción, lo cual a veces, no es posible.

Aunado a esto, durante mediados o finales del mes de noviembre, algunas personas comienzan a montar nuevamente sus adornos, pero en esta ocasión, con temática de Navidad; los cuales, son en estructura idénticos a los de Halloween,a diferencia de que las figuras pasan a ser Santa Claus, renos o duendecillos con regalos.

Respecto a la colocación de los adornos y el uso de la calefacción, sucede, básicamente lo mismo que en la temporada de julio y agosto así como la de octubre: el uso de las calefacciones hace que se dispare el consumo de energía eléctrica, y si a esto agregamos el consumo por parte de los adornos navideños, podemos inferir que la cuenta del recibo puede dispararse.

Diciembre: Fin de año y nuevas deudas

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Llega diciembre, el mes más esperado por muchos por toda la magia y el entorno lleno de fraternidad en el que la gente se ve envuelta; las posadas, la compra de los ingredientes para hacer los deliciosos platillos de temporada, los regalos, cena de Navidad, fiestas, Año Nuevo. Todo esto nos remite a algo: gastos.

Mientras los adornos de navidad brillan fuera de casa, muchas personas comienzan a elaborar el adorno más representativo de la temporada: el arbolito, lleno de series de luces que le dan un tono alegre y que llena de ilusión a los más pequeños (y no tanto) de la familia. De nueva cuenta, esto hace que el consumo se eleve.

Antes de la fiesta de Nochebuena, también se tienen contempladas pequeñas fiestas, las tradicionales posadas, donde los miembros de la familia o de una comunidad se reúnen y comienza con una serie de actividades que, grosso modo consiste en comer una gran cena, romper la piñata y (para los más grandes) realizar bailes.

Nuevamente, durante estas festividades se mantiene iluminada la casa donde se lleva a cabo la posada, se sacan los equipos de sonido, los equipos de luces y también, para preparar los alimentos se usan una variedad de electrodomésticos, todo esto hace que el recibo del pago de luz aumente su importe.

Para la fecha del 24 de diciembre, estos mismos patrones se repiten nuevamente, pero a mayor escala, ya que en las posadas probablemente se reúna una fracción de la familia. Sin embargo, en Navidad se reúne toda o casi toda la familia y si Santa Claus hace la visita a los más pequeños con juguetes a corriente como consolas de videojuegos, se elevará aún más.

Sin embargo, esto no termina aquí: el patrón puede repetirse una vez más en la fecha de 31 de diciembre; ¡feliz fin de año!, ¿feliz fin de deudas?

Comienza el nuevo año y con éste, otra oportunidad para regular nuestro consumo

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Como se ha visto, no es un mito del todo que durante los seis últimos meses del año, el consumo eléctrico por hogar tenga ciertos repuntes y las tarifas se eleven exponencialmente.

Aunque claro, si no acostumbramos hacer alguna de las actividades mencionadas, nuestros bolsillos no se verán tan afectados.

A pesar de ello, resulta muy conveniente conocer el impacto que estos hábitos tienen en los hogares; eso sin mencionar el impacto ambiental que se produce al llevar a cabo estas actividades.

Existen otras alternativas para regular el consumo de luz que van más allá de limitarnos a realizar una gran fiesta y una de ellas es la generación de tu propia energía.

A través de paneles solares, podrás dejar de preocuparte por la cantidad de electricidad que usarás de la red eléctrica, pues toda tu energía provendrá del sol. Además, no solo ahorrarás durante la segunda mitad del año, sino durante las próximas tres décadas, ya que los paneles solares cuentan con una larga utilidad que te permitirá ahorrar hasta el 98% en tu recibo de luz.

¡Que la segunda mitad del año ya no te asuste! Genera tu propia energía, ahorra en tus gastos anuales y contribuye con el planeta a través del uso de la energía solar. Así ganamos todos, nuestras carteras y el planeta.

Guía para ahorrar energía en casa